Entre el 8 y el 10 de abril se realizaron en Roma las Jornadas de Escuelas de Negocios de inspiración cristiana, que reunieron a 17 instituciones de distintos países con el objetivo de reflexionar sobre la identidad, el gobierno y el impacto de estas escuelas en la sociedad .
El encuentro, realizado en la Pontificia Universidad de la Santa Cruz, convocó a equipos directivos y académicos para compartir experiencias y profundizar en los desafíos actuales de la formación de líderes, en un contexto de cambios tecnológicos, culturales y sociales acelerados.
Un espacio de reflexión sobre identidad y misión
Uno de los ejes centrales de las jornadas fue la comprensión de la identidad cristiana como un elemento constitutivo —y no accesorio— de las escuelas de negocios inspiradas en el pensamiento de San Josemaría. En la conferencia inaugural, Mariano Fazio, vicario auxiliar del Opus Dei, subrayó que la formación directiva debe integrar excelencia profesional con una misión orientada al servicio, la justicia y el bien común.
Esta visión fue profundizada en distintas sesiones plenarias. Ángel Gómez Montoro, prefecto de estudios del Opus Dei, destacó que la identidad debe impregnar todas las dimensiones de la escuela —docencia, investigación y gobierno—, mientras que Franz Heukamp, director del IESE Business School, enfatizó la oportunidad que tienen hoy estas instituciones de generar un impacto social significativo, siempre que logren traducir su propuesta humanista en prácticas concretas y visibles.
El aporte del ESE: formación sistemática del profesorado
En este contexto, el ESE Business School presentó su experiencia en formación del profesorado y equipos directivos, en una mesa redonda dedicada a la labor docente .
La directora general Karin Jürgensen compartió el desarrollo de un programa institucional que ha evolucionado a través de los años hacia una formación rigurosa en antropología filosófica, ética y doctrina social de la Iglesia, con cursos semestrales, evaluaciones y certificación formal. Este proceso ha logrado una alta participación del claustro y de todos quienes trabajan en el ESE, consolidando una base común que permita reflejar el Sello ESE desde todos los ámbitos de la Escuela.
Uno de los aspectos más destacados fue el énfasis en el acompañamiento personal como motor de compromiso, así como la integración de esta formación dentro de las responsabilidades propias de profesores y directivos. La experiencia muestra que es posible avanzar hacia una identidad institucional más profunda combinando exigencia académica, coherencia estratégica y cercanía personal .
Aprendizajes compartidos: liderazgo, currículo e impacto
Las jornadas incluyeron además diversas experiencias internacionales que abordaron temas clave para el desarrollo de las escuelas de negocios.
Entre ellas, destacó la propuesta del IPADE Business School (México) sobre la integración de un core curriculum humanista en todos los programas; el enfoque del IAE Business School (Argentina) para el desarrollo de liderazgo a partir de dilemas reales y experiencias transformadoras; y las iniciativas del INALDE Business School (Colombia) orientadas al acompañamiento personalizado de los alumnos y al desarrollo del proyecto de vida.
Asimismo, se discutieron desafíos emergentes como la gestión de temas controversiales en el aula, el impacto de la inteligencia artificial en la docencia y la necesidad de medir el impacto formativo más allá de indicadores tradicionales.
Mirada de futuro: renovación y colaboración
El cierre de las jornadas estuvo marcado por una invitación a renovar la misión de estas instituciones con una mirada de largo plazo. Julia Prats planteó el próximo centenario del Opus Dei como una oportunidad para una verdadera revitalización institucional, basada en volver a las raíces, leer los signos de los tiempos y proyectar el impacto futuro.
En el encuentro final con el prelado del Opus Dei, Mons. Fernando Ocáriz, se destacó especialmente la importancia de vivir la identidad cristiana tanto en su dimensión institucional como personal, subrayando que la calidad del trato humano y la caridad en las relaciones son elementos esenciales de cualquier proyecto educativo con inspiración cristiana .
La participación del ESE en estas jornadas refuerza su compromiso con una formación directiva que integra excelencia académica, profundidad humanista y sentido de servicio, en diálogo con una red internacional de escuelas que comparten una misión común.